La endometriosis es una condición inflamatoria crónica en la que tejido similar al endometrio crece fuera del útero, generando dolor pélvico, inflamación y, en muchos casos, afectación de la vida íntima y funcional.
Más allá del componente ginecológico, la endometriosis tiene un impacto directo en el sistema musculoesquelético pélvico.
El dolor persistente provoca una respuesta defensiva muscular profunda.
El cuerpo aprende a protegerse.
Y esa protección sostenida puede convertirse en un problema adicional.
Con el tiempo pueden desarrollarse:
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Espasmo muscular crónico.
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Restricción fascial.
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Alteraciones en movilidad pélvica.
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Sensibilización del sistema nervioso.
Por eso, el abordaje moderno no se limita al manejo hormonal o quirúrgico.
Debe incluir una intervención funcional del sistema neuromuscular.
¿Qué puede estar ocurriendo?
- Hipertonía del suelo pélvico secundaria al dolor crónico
- Puntos gatillo miofasciales profundos
- Restricción fascial en pelvis y abdomen inferior
- Alteración en la movilidad visceral
- Descoordinación respiratoria
- Sensibilización central (aumento en percepción del dolor)
- Disminución de la capacidad de relajación muscular
Cuando el dolor es constante, el sistema nervioso se vuelve más reactivo.
El músculo se mantiene en estado de alerta.
Esto puede generar:
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Dolor durante la penetración.
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Dolor profundo.
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Molestias en la menstruación.
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Sensación de presión o pesadez.
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Dolor lumbar asociado.
¿Cómo lo tratamos en Saheba Pelvic?
La rehabilitación funcional no reemplaza el tratamiento médico ginecológico, pero sí complementa de manera significativa el manejo integral.
La endometriosis no solo genera dolor ginecológico.
Genera cambios funcionales en el sistema muscular profundo.
Cuando se aborda únicamente desde la inflamación y no desde la función, el músculo puede seguir manteniendo el dolor activo.
El objetivo de nuestro programa es mejorar movilidad, disminuir tensión defensiva, modular dolor y recuperar calidad de vida íntima y funcional.
Evaluación funcional especializada
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Tono muscular profundo del suelo pélvico.
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Estado de tensión abdominal inferior.
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Patrón respiratorio.
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Integración del complejo abdomino-lumbopélvico (CALP).
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Presencia de puntos gatillo o restricción fascial.
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Respuesta neuromuscular al dolor.
Modulación del dolor y liberación miofascial
Trabajamos técnicas manuales específicas para:
- Disminuir tensión muscular profunda
- Mejorar movilidad tisular
- Reducir restricción fascial
- Favorecer circulación local
El objetivo es disminuir la carga mecánica que perpetúa el dolor.
Reeducación respiratoria y control de presión
La respiración influye directamente en la presión pélvica.
Trabajamos:
- Integración diafragma–suelo pélvico
- Regulación de presión intraabdominal
- Coordinación muscular profunda
Una respiración adecuada reduce sobrecarga constante sobre estructuras sensibles.
Regulación neuromuscular progresiva
Cuando existe sensibilización central, el tratamiento es progresivo.
- Trabajo de relajación controlada
- Exposición gradual a estímulos
- Recuperación de confianza corporal
- Progresión funcional adaptada a tolerancia


